El gobierno de Estados Unidos ratificó su apoyo al presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, frente a la creciente crisis política y social que atraviesa el país. Washington anunció además un refuerzo de la asistencia humanitaria.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, mantuvo una conversación con Paz para analizar la situación interna de Bolivia y expresar el respaldo de Washington a la institucionalidad democrática. Durante el diálogo, ambas autoridades coincidieron en la importancia de preservar la estabilidad y la seguridad en un contexto marcado por protestas y cortes de rutas que ya superan las cinco semanas.
Como parte de ese apoyo, Estados Unidos anunció que intensificará la ayuda de emergencia y el respaldo logístico destinado a las comunidades afectadas por la falta de alimentos y medicamentos. La administración estadounidense atribuye la crisis de abastecimiento a los bloqueos que afectan distintas regiones del país y que dificultan el transporte de bienes esenciales.
El respaldo también fue expresado por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien rechazó públicamente cualquier intento de desestabilizar al gobierno boliviano. El funcionario aseguró que Washington sigue de cerca los acontecimientos y reiteró su compromiso con la cooperación regional para combatir al narcotráfico y al crimen organizado.
Las declaraciones llegan en un momento de máxima tensión política para Bolivia, donde sectores sindicales, campesinos y organizaciones afines al expresidente Evo Morales mantienen protestas para exigir la renuncia de Paz. En ese escenario, el apoyo estadounidense fortalece la posición internacional del Gobierno mientras persisten las dificultades para alcanzar una salida negociada al conflicto.





