El ministro de Trabajo de Bolivia, Édgar Morales, anunció que puso su cargo a disposición del presidente Rodrigo Paz con el objetivo de contribuir a la “pacificación del país”.
La decisión se conoció un día después de que el mandatario anticipara cambios en su gabinete para intentar reducir la tensión social y política. Morales aseguró que tomó la medida pensando en la situación que atraviesan las provincias afectadas por los conflictos y el desabastecimiento.
El ahora exfuncionario fue uno de los ministros más cuestionados durante la crisis. La Central Obrera Boliviana (COB) dejó de reconocerlo como interlocutor y rechazó en varias oportunidades las convocatorias al diálogo impulsadas desde el Ministerio de Trabajo.
En medio de las protestas, manifestantes de la COB y del magisterio urbano irrumpieron en las oficinas del ministerio y luego fueron desalojados por la Policía. Mientras tanto, continúan las movilizaciones en La Paz y otras regiones del país, donde todavía se mantienen decenas de bloqueos y fuertes reclamos contra el gobierno de Rodrigo Paz.





