La Oficina de ONU Derechos Humanos para América del Sur manifestó su preocupación por el aumento de las tensiones y los hechos de violencia registrados en Bolivia en medio de las protestas y bloqueos de carreteras que atraviesa el país.
El organismo señaló especialmente los reportes sobre personas fallecidas o gravemente heridas durante los operativos para despejar rutas y reclamó investigaciones “prontas, independientes, imparciales y transparentes” sobre cada uno de los casos denunciados.
Además, recordó que toda actuación de las fuerzas de seguridad debe respetar los estándares internacionales de derechos humanos y que cualquier uso de la fuerza debe cumplir con los principios de legalidad, necesidad, proporcionalidad y no discriminación. También pidió investigar posibles abusos cometidos por agentes estatales.
La Oficina tomó nota de la derogación de la ley 1341, vinculada a los procedimientos para declarar estados de excepción, y subrayó que Bolivia mantiene vigentes sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos pese a los cambios normativos internos.
Finalmente, ONU Derechos Humanos llamó tanto al Gobierno como a los sectores movilizados a priorizar el diálogo y avanzar en medidas de desescalada para evitar una mayor violencia.




