El club Guabirá denunció que su arquero Manuel Ferrel y sus familiares recibieron amenazas de muerte antes del partido frente a Always Ready. Según el entrenador Leonardo Egüez, le exigieron al futbolista que permitiera determinados goles o entregara una suma de dinero.
Egüez aseguró que Ferrel contó lo ocurrido antes de ingresar al campo de juego y que las amenazas involucraban también a su esposa y a su madre. El técnico afirmó que la situación generó temor entre los integrantes del plantel y pidió que las autoridades investiguen el caso.
Durante el partido, Ferrel recibió tres goles en los primeros minutos y posteriormente fue reemplazado. El resultado final fue 6-0 a favor de Always Ready, que volvió a quedar en lo más alto de la tabla del campeonato boliviano.
Tras el encuentro, Egüez sostuvo que existen situaciones irregulares que deben ser investigadas en el fútbol del país. El entrenador negó haber señalado directamente al Always Ready como responsable de las amenazas y reclamó una investigación para determinar quiénes estuvieron detrás de las intimidaciones.
El caso fue llevado ante las autoridades policiales y la Fiscalía boliviana. Egüez prestó declaración ante la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), mientras que el episodio también generó preocupación dentro de la Federación Boliviana de Fútbol por la posibilidad de intentos de manipulación de resultados.




