La deuda externa pública de Bolivia alcanzó los 14.418,1 millones de dólares hasta mayo de 2026, según datos difundidos por el Banco Central de Bolivia. La cifra representa un incremento de casi 1.000 millones de dólares.
De acuerdo con el informe oficial, la mayor parte de la deuda corresponde a organismos multilaterales, que concentran más del 70% del total. Entre los principales acreedores figuran el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) y el Banco Mundial, entidades que mantienen una participación predominante en el financiamiento externo boliviano.
En cuanto a los préstamos bilaterales, China se mantiene como el principal acreedor del país, seguida por Francia, Alemania, Corea del Sur, Italia y España. Además, una parte de la deuda corresponde a títulos emitidos en los mercados internacionales y a compromisos con acreedores privados.
El aumento de la deuda se produce en un contexto de desaceleración económica y conflictividad social. Las protestas y bloqueos que afectan al país desde principios de mayo han generado pérdidas millonarias para distintos sectores productivos, mientras organismos internacionales prevén una nueva contracción de la economía boliviana durante este año.
La combinación de menor crecimiento, mayores necesidades de financiamiento y un escenario de tensión social plantea importantes desafíos para las autoridades, que buscan estabilizar la economía y recuperar la confianza de los mercados en medio de una de las coyunturas más complejas de los últimos años.




