El Gobierno de Bolivia avanza en nuevas alianzas internacionales para fortalecer la industrialización del litio, uno de los recursos estratégicos más importantes del país.
Aramayo explicó que el acuerdo firmado en abril con Washington permitirá intercambiar conocimientos y explorar mecanismos de cooperación vinculados al litio y otros minerales estratégicos. Según señaló, Bolivia tiene interés en acceder a tecnología y experiencia internacional para avanzar en la industrialización del recurso.
Aunque Bolivia posee una de las mayores reservas de litio del mundo, todavía enfrenta dificultades para transformar ese potencial en producción a gran escala. El país mantiene contratos con la empresa rusa Uranium One y la china CATL para construir plantas en Potosí, pero ambos proyectos continúan paralizados porque la Asamblea Legislativa aún no aprobó los acuerdos.
Las críticas a esos contratos surgieron tanto desde sectores políticos como desde organizaciones sociales de Potosí, que cuestionan la falta de transparencia y reclaman mayores beneficios económicos para la región. Además, el Gobierno reconoce que aún faltan estudios hidrogeológicos y personal especializado para operar plenamente la industria.
El canciller también indicó que Bolivia buscará ampliar la cooperación con otros países como Brasil y Alemania. A pesar de contar con alrededor de 23 millones de toneladas de recursos de litio, durante 2025 el país produjo apenas 2.400 toneladas, una cifra muy inferior a la de otros productores de la región.




