Tras una jornada de huelga y bloqueos en distintas regiones de Bolivia, representantes del transporte iniciaron un diálogo con el Gobierno para intentar resolver el conflicto por el combustible y el estado de las carreteras.
El encuentro se realizó en la Casa de Gobierno con la participación de tres ministros y del presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). Los transportistas reclaman por la escasez y mala calidad del combustible, además de exigir pagos más rápidos por los daños ocasionados en vehículos y mejoras en la infraestructura vial.
Las protestas del martes incluyeron al menos 65 puntos de bloqueo en carreteras y cortes en ciudades como La Paz, El Alto y Cochabamba. Los dirigentes sindicales advirtieron que las medidas de presión podrían continuar si no reciben respuestas concretas a sus demandas.
Desde el Gobierno, el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, aseguró que el abastecimiento de diésel ya comenzó a regularizarse y afirmó que se están agilizando los pagos de compensaciones a los transportistas afectados. Además, anunció un plan de mantenimiento de carreteras que requerirá una inversión de 125 millones de dólares.
El conflicto por los combustibles se convirtió en uno de los principales problemas para la gestión de Rodrigo Paz. La eliminación de subsidios y las denuncias por gasolina de mala calidad generaron malestar en distintos sectores, mientras continúan las críticas por la crisis económica y las dificultades en el abastecimiento energético del país.




