La Defensoría del Pueblo de Bolivia alertó sobre un aumento de la conflictividad en el país. Las protestas por la mala calidad del combustible lideran los reclamos en medio de la crisis económica.
Bolivia enfrentó 176 eventos de conflictividad social entre enero y marzo de 2026, de acuerdo con un informe oficial presentado por el defensor del pueblo, Pedro Callisaya. La mayoría de estos conflictos está vinculada a problemas económicos y al desabastecimiento de combustibles.
Entre los principales focos de tensión destacan las protestas contra la gasolina de mala calidad distribuida por Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, que generaron al menos 29 conflictos y miles de reclamos por daños en vehículos. Este tema se ha consolidado como uno de los más persistentes desde inicios de año.
El reporte también señala que los departamentos más afectados son La Paz, Santa Cruz y Cochabamba, mientras que el bloqueo de carreteras y calles se mantiene como la principal medida de presión. A estas acciones se suman huelgas, marchas y ocupaciones de infraestructuras públicas.
Ante este escenario, la Defensoría intervino en el 75 % de los casos mediante procesos de mediación. No obstante, Callisaya advirtió sobre los riesgos para la gobernabilidad y recomendó al Gobierno fortalecer el diálogo con sectores sociales, empresariales y políticos para evitar una mayor escalada del conflicto.




