La Justicia boliviana dio un nuevo paso en el proceso por el presunto intento de golpe de Estado de 2024. En el inicio del juicio oral, un tribunal concedió arresto domiciliario al excomandante del Ejército Juan José Zúñiga, principal acusado en la causa, tras más de dos años de prisión preventiva.
La resolución judicial establece que Zúñiga podrá abandonar la cárcel una vez que cumpla las condiciones fijadas por el tribunal, entre ellas el pago de una fianza. El exjefe militar enfrenta cargos por alzamiento armado, acusado de haber encabezado la sublevación militar ocurrida en junio de 2024 contra el entonces presidente Luis Arce.
Durante la audiencia, Zúñiga expresó su satisfacción por la decisión y su defensa adelantó que el traslado a su domicilio podría concretarse en los próximos días. En el proceso también son juzgadas otras 21 personas, mientras que varios de los imputados ya recibieron medidas sustitutivas a la detención preventiva.
El excomandante sostiene que la movilización militar fue planificada por el propio gobierno con fines políticos, una versión que las autoridades siempre rechazaron. El episodio, que tuvo lugar en la Plaza Murillo de La Paz, fue calificado oficialmente como un intento de golpe de Estado y derivó en la detención de Zúñiga y otros militares involucrados.
El juicio comenzó en un escenario político diferente al de los hechos investigados y se espera que en las próximas semanas continúen las declaraciones de los acusados y la presentación de pruebas, en una causa que sigue generando fuerte repercusión en Bolivia.





