La Paz. El Gobierno de Bolivia declaró el estado de emergencia tras más de 50 días de protestas y bloqueos que afectaron rutas clave del país y generaron desabastecimiento de alimentos y combustibles en varias regiones.

La medida habilita el despliegue de fuerzas de seguridad para liberar caminos estratégicos y restablecer la circulación, en un contexto de creciente conflictividad social marcada por reclamos económicos, subsidios al combustible y exigencias políticas.

Si bien en las últimas horas se registraron avances en el levantamiento de algunos bloqueos, especialmente en zonas de Cochabamba y Santa Cruz, persisten focos de resistencia en áreas rurales.

El conflicto ya deja pérdidas económicas millonarias y al menos una decena de fallecidos, según reportes oficiales y organizaciones internacionales.


🔵 Bolivia empieza a normalizar rutas tras semanas de crisis, pero persisten tensiones sociales

Bolivia. Tras semanas de protestas y bloqueos en distintos puntos del país, el Gobierno reportó una mejora parcial en la circulación de rutas nacionales, aunque la situación sigue siendo inestable.

Autoridades informaron que varios grupos sociales comenzaron a levantar medidas de presión luego de acuerdos parciales con el Ejecutivo, lo que permitió reducir significativamente los puntos de bloqueo activos.

Sin embargo, sectores indígenas y organizaciones campesinas mantienen reclamos abiertos vinculados a la política económica, la crisis de combustibles y el costo de vida.

El Ejecutivo sostiene que el objetivo es “restablecer la normalidad” y garantizar el abastecimiento, mientras la oposición denuncia un uso excesivo de medidas de emergencia.

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