La crisis política y social en Bolivia sumó un nuevo capítulo con las renuncias de los ministros de Defensa y Educación, en un contexto marcado por bloqueos de rutas, desabastecimiento y crecientes reclamos contra el presidente Rodrigo Paz.

Marcelo Salinas dejó el Ministerio de Defensa tras seis meses en el cargo. Horas después presentó su renuncia la ministra de Educación, Beatriz García. Ambas salidas se suman a la del ministro de Trabajo, Edgar Morales, ocurrida la semana pasada, en el marco de una reestructuración del gabinete impulsada por el Ejecutivo.

Para reemplazar a Salinas fue designado Ernesto Justiniano, quien hasta ahora se desempeñaba como viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas. En el caso de Educación, el Gobierno todavía no anunció quién ocupará el cargo vacante.

Las movilizaciones continúan encabezadas por la Central Obrera Boliviana (COB), organizaciones campesinas y sectores afines al expresidente Evo Morales. Los manifestantes mantienen cortes de rutas en distintas regiones y exigen la renuncia de Rodrigo Paz como principal demanda política.

Los bloqueos afectan a gran parte del territorio boliviano y han provocado problemas de abastecimiento de combustibles, alimentos, medicamentos y oxígeno medicinal. Además, las autoridades reportaron al menos nueve fallecidos vinculados al conflicto, varios de ellos por dificultades para acceder a atención médica debido a las interrupciones en las carreteras.

Tendencias