La encuesta que El Deber presentó el viernes ya no cuenta con el respaldo técnico de su auditor original, José Luis Gálvez, ya que se apartó del proceso tras recibir múltiples pedidos de revisión anticipada de datos algo inusual en este tipo de trabajo.

José Luis Gálvez, el encuestador encargado de auditar el reciente estudio publicado por El Deber, presentó su renuncia al proyecto y cuestionó la transparencia del proceso. Según explicó, tomó esta decisión tras recibir reiteradas solicitudes para revisar los datos antes de que se completara el análisis final, una práctica que calificó de inusual y contraria a los estándares técnicos de las encuestas profesionales.

Gálvez expresó su preocupación por la integridad del estudio, señalando que las presiones para anticipar resultados podrían haber afectado la independencia del trabajo. Aunque no mencionó nombres específicos, su salida ha generado dudas sobre la validez del informe que El Deber presentó el viernes, especialmente en un contexto electoral altamente sensible donde la opinión pública está atenta a cada movimiento político.

El Deber, por su parte, aún no ha emitido un comunicado oficial aclarando la situación ni ha respondido a los cuestionamientos planteados por el auditor. Mientras tanto, sectores críticos han comenzado a pedir mayor transparencia en la publicación de encuestas, exigiendo garantías de que los datos reflejen fielmente la intención de voto de la ciudadanía sin manipulaciones ni interferencias externas.

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